dissabte, 31 de març de 2012

No serás bruja

Tírame piedras y mátame,
deja que las plantas beban mi sangre.
Mírame a ciegas e hidrátame
con la saliva que notaría al besarte.

Tápame el Sol con tu sombra,
por encima de todas las otras,
tus noches me dejarán imperturbable
como el silencio del vuelo de sus aves.

Colúmpiate, no te levantes,
que hasta que las cosas no cambien,
tu cuerpo y yo seremos lindantes;
pero tú no serás bruja porque a mí me encantes.

dilluns, 26 de març de 2012

No hay representación

No,
no hay representación para mí,
sino que mi cuerpo y mi voz
representan mi espíritu.

Y sí,
soy el centro del mundo,
y el centro de la vida,
pero tan solo visto desde mi vista.

Hoy he mirado, sin sentido alguno,
como algunas leyes que rozan lo absurdo.
Bastardos pegaban hasta los difuntos,
sin respeto retorcían el humo.

Y he visto como huía,
y las nubes vestían de luto,
y al fin me he dado cuenta:
¡cuántos centros que tiene el mundo!

diumenge, 18 de març de 2012

Bisiesto

Si fuera éste el año pasado
ya estaríamos hoy en marzo.
Hoy añaden un día al paro,
destruyendo el calendario.
Y aunque sea un día estable, cálido,
sumado a tu calor para mí lo es demasiado.

Empiezo a descubrir mi amor al teatro
cuando fríamente aguardo mi enfado,
ante la injusticia de ver que la vida
regala tus besos a un cuerpo de al lado.
Pero el cambio es destino, y el destino es cambiado:
ríete de mí por haberme callado.

Sube por el árbol el caracol colocado,
y huye el conejo hacia el inmenso prado,
por una acequia seca, camino a tu palacio,
suenan las campanas y tú sentada en el banco.
El amor es ciego, pero tengo el olfato
de tu bandera craneal tendida en mi brazo.

dijous, 1 de març de 2012

Retórica

Aliterando alteradamente las altas palabras,
escribí en boli, en un folio, mil paronomasias,
comparando como aquél que observa,
entre calambures noté mucha hacha, muchacha.

Mi cabeza caminaba ya en sinécdoques,
y la dilogía de las llaves observaba,
derivaciones cantaban mi canción cantada,
y enormes como nunca eran mis hipérboles.

Subía la subida pensando en pleonasmos,
y como antítesis callaba mientras tu hablabas,
vivo y muerto en dilogía estraña,
mis perífrasis dieron mi alma a Diós.