dimecres, 24 d’agost de 2011

Laberinto

Mi cerebro dibuja un laberinto
igual que el humo de un bosque quemado
igual que el camino de un ciervo,
que sigue asustado preguntando a su instinto.

Mi cerebro percibe un laberinto,
el que hizo perderte,
el de mi mala suerte,
el de tus cinco sentidos.

Mi cerebro perdido en un laberinto,
buscando salidas,
el bienestar en mi vida:
el motivo por el cual escribo.

dilluns, 22 d’agost de 2011

Volar

Aveces quisiera saltar al abismo,
despejar mi cabeza y justo antes de aterrizar,
planear y atraparte.
Quisiera volar junto a ti y que volvieras,
cogido a tu cuerda y tus alas llevarme.
Seria morir un rato y volver, volando,
al sitio al que llaman vida por no insultarle.

dilluns, 15 d’agost de 2011

Tú y tus victorias

Es ácido el fluido
más común entre mi sangre,
eres tu el pensamiento
más común en mi cabeza,
con una mano en mi corazón,
escuchando como late,
madera con tablero:
ganaste, jaque mate.

divendres, 12 d’agost de 2011

Avió de paper

El moment de l'embarcament s'acosta,
i a mesura que el temps córre
el paper es va fent vell.

És un dia dels que en diuen bon temps,
però els meus ulls ennuvolats no hi veuen,
i no s'adonen de que les penes no serveixen per res.

Intentaré contenir la pluja,
perquè des de l'altura,
aquest avió no s'acabi desfent.

Santa paciència

La paciència seria santa si jo fos creient,
una de les virtuds més intel·ligents:
poder estar calmat fins que passi el temps,
demanar-li que esperi uns minuts més, a la ment.

A mi alma

Los gritos se acercan,
buscan orejas,
tu y yo en silencio,
y encuentran las nuestras.

Dormir no nos dejan,
la almohada nos besa,
amiga mía, se acerca
la tempestad más intensa.

dissabte, 6 d’agost de 2011

El poeta se despide de los pájaros

Yo, poeta
popular, provinciano, pajarero,
fui por el mundo buscando la vida:
pájaro a pájaro conocí la Tierra.

Reconocí dónde volaba el fuego,
la precipitación de la energía;
y mi desinterés quedó premiado,
porque aunque nadie me pagó por eso,
recibí aquellas alas en el alma,
y la inmovilidad no me detuvo.

Fragment de "El poeta se despide de los pájaros"
Pablo Neruda

Elixir de tus ojos

La lluvia y mis lagrimas siguen siendo lo mismo.
El vaso que las almacenaba ha vuelto a colmarse,
la mesa se pudre por los vastos humedales,
y sentado en una pequeña orilla me encuentro conmigo.

Como casa en runas mi alma cae a trozos.
Ni mil bacunas salvarán ya este cuerpo receloso.
Antes de morir me queda un solo antojo:
quiero ser el reflejo del Sol que reparten tus ojos.

dijous, 4 d’agost de 2011

Atardecer

La mañana reparte su frio
y el mediodia demasiado calor.
Aterdecer dame tu llave
quiero descubrir tu interior.

Me encuentro dentro de sus tripas
y me enamoro de qualquier rincón
cuando caen lagrimas de su reina
y me reparten su licor.

No sé si queria poseerme
ni tansolo si aclamaba mi muerte.
Me encontré con su boca también,
y en lugar de adiós me dijo alucifer.

Vino

Como paz en tiempos de guerra,
como el fuego en una fria cueva,
un placer que me condena,
el vino lamiendo mi lengua.

Indefensa fulla

Ets el Sol que alimenta les fulles d'un arbre gran
jo la fulla a la que il·lumines el cap.
El meu destí, potser acabar trepitjat:
gran quantitat d'arbres acaben desfullats.

Represento els troncs destinats a cremar
un dia en que el teu ull sigui un puny tancat;
Consumint el foc de la meva llar
que t'arribi al cor i te'n desfaci el glaç.

Bailando con lunas

Soy noche abrazando mil lunas,
soy dia arrodillado ante el Sol,
Soy la paloma que el halcon capturó,
mientras recibia una bala del cazador.

Soledad me ha hecho su juguete,
soy el dado que marca los unos
encerrado en un pequeño cubo,
soy agitado para que escupa su suerte.

Ando por calles que me piden que las pise
me piden su muerte al ver porqueria venir,
y yo acabo por darsela quitandoles su elixir,
bebiendo alcohol para ahogar las penas
porque las penas me ahogan a mi.

Possible pèrdua?

Fruit del passotisme i de la bohèmia,
comença la intel·ligència en pèrdua,
amb una gran vida al davant,
demanaré que un bon lampista
m'arregli les canonades de la sang.

Autodescrit

Festa, sortir,
resta, envellir,
vida, feliç,
amor, postís.

Papers, escrits,
clau per rendir,
sempre amb neguit,
jo crec ser així.

Cor ben tranquil,
sang d'hidroxil,
beure barrils,
jo em sento així.

Tretze sentits,
anís, l'oblit,
guitarra, deu dits,
jo, sóc així.

Escac

Avança, avança,
galopa el cavall,
amenaça el rei
i mata la dama.

Em sentiré gloriós,
et mataré amb la mirada,
i agafaré amb els meus dits
la seva testa coronada.

En sé poc

Que l'amor no es manté,
i el món no és justicier,
I per què?
Doncs no ho sé.

Assassins són els diners,
que ens en maten milers,
I per què?
Doncs no ho sé.

Paraula que m'encén,
brivalls tenen talent,
I per què?
No ho entenc.

A l'amic mentider,
que en saps però no en saps res,
I per què?
Doncs no ho sé.

Necessitem fer la nostra


Si cada paraula fos un silenci,
els humans no parlariem,
les paraules serien cèntims,
fruits d'aquesta crisi.

Si fos cada mirada un declivi,
i cada pestanya una cortina,
els humans seriem cecs,
amb son etern de retina.

Si cap orella tingués oïda,
i el depredador no ens estimés,
hi hauria morts, cada cop més,
en el moment de la fugida.

Al ciego amor


Está tan lejos su mirada de mi canto,
que apenas reconozco el marrón de sus ojos,
mi cuerda es vieja, y mis brazos cansados
débiles de tirar tanto.

Su vida asida a mi cuerpo,
su Luna, mi Sol de invierno,
pensar en ella, mi gran talento,
su alma presa, de mi cerebro.

No sé apagar el húmedo fuego,
dar de comer cera, a los cirios,
no quiere rosas, sino un escipio,
pues el amor, es ciego.

No sirves para nada

Cuando yo era pequeño
estaba siempre triste
y mi padre decía
mirándome y moviendo
la cabeza: hijo mío
No sirves para nada.

Después me fui al colegio
con pan y con adioses
pero me acompañaba
la tristeza. El maestro
graznó: pequeño niño
No sirves para nada.

Vino luego la guerra
La muerte –yo la vi-
Y cuando hubo pasado
y todos la olvidaron
yo triste seguí oyendo:
No sirves para nada.

Y cuando me pusieron
los pantalones largos
la tristeza enseguida
cambió de pantalones.
Mis amigos dijeron:
No sirves para nada.

En la calle, en las aulas
odiando y aprendiendo
la injusticia y sus leyes
me perseguïa siempre
la triste cantinela:
No sirves para nada.

De tristeza en tristeza
caí por los peldaños
de la vida. Y un día
la muchacha que amo
me dijo y era alegre:
No sirves para nada.

Ahora vivo con ella
voy limpio y bien peinado.
Tenemos una niña
a la que a veces digo
también con alegría:
No sirves para nada.


José A. Goytisolo