dimarts, 5 de març de 2013

Hechos reales

"Quédate con el que más te quiera"
te dije con mi mirada austera,
y te trató como a una muñeca
que en un baúl para siempre queda.

Tú escogiste la escultura más bella,
observando tan sólo lo de fuera.
Te enamoraste de aquella estatua
sin saber qué tipo de piedra era.

Entre tú y yo se creó una esfera
mezcla de humo y de decepción ajena,
animal selvático mi tapadera
para moverme entre árboles
y no dejar huella; males, tristeza.

Sufrió una erosión tu figura amada
igual que mi afecto hacia tu mirada
y tu gélido escalofrío decía:
-niña, sigues siendo una esclava-.

Y esa historia me dijo que no vales
que doméstica no eres nada
y desconfiar en todas mis letras,
basadas en hechos reales.

Damas

Vaya, qué desánimo
las damas se mueven por el blanco.
¡Basta!, que yo soy negro
y encasillado muere mi hálito.

Un lápiz sutil representa el abismo
entre su perfil y mi vil posadero,
y es fácil obtener fraseos
al tocar sus notas con mis dedos.

La trinidad de mis tres deseos,
de las tres artes, me hace ser yo mismo
cuando rompo con mis hábitos.